La jornada de verano no se negocia: se cumple

Compañer@s,

La Sección Sindical de CGT en ALTEN ya ha dado el primer paso para exigir ante la Audiencia Nacional el respeto a la jornada de verano. Hemos celebrado la primera reunión con la empresa en el SIMA (Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje), un trámite previo imprescindible antes de acudir a los tribunales.

El motivo es claro: entendemos que ALTEN lleva tiempo incumpliendo el artículo 20.6 del Convenio Colectivo Estatal de Empresas de Consultoría, Tecnologías de la Información y Estudios de Mercado, que establece que las personas desplazadas a empresas cliente deben adaptarse al horario del centro de trabajo respetando estrictamente el cómputo mensual de horas de su empresa.

La diferencia entre la interpretación de ALTEN y la nuestra parece reducirse a dos palabras: «estrictamente» y «mensual». Dos términos que para la empresa parecen tener un significado muy flexible, pero que para CGT son exactamente eso: una obligación que debe cumplirse y no un concepto moldeable según convenga.

Pero no nos hemos quedado ahí.

También hemos reclamado que se ponga fin a una situación que afecta a quienes están bajo los convenios de Oficinas y Despachos. Exigimos que desaparezcan los condicionamientos impuestos en los calendarios laborales cuando dichos convenios no los contemplan y que se reconozcan las 13 semanas de jornada continuada de 35 horas, tal y como establece el convenio de Madrid.

Lo más sorprendente de la reunión fue escuchar a la representación de la empresa afirmar que desconocía tanto el problema como las personas afectadas. Resulta difícil de creer que una compañía del tamaño de ALTEN llegue a una negociación sin conocer el conflicto que la ha llevado hasta el SIMA. Si quienes acudieron eran nuevas incorporaciones, la responsabilidad sigue siendo de la empresa, que debería contar con los mecanismos necesarios para conocer la realidad laboral de quienes sostienen su negocio día tras día.

Porque, una vez más, quienes generan el valor de la empresa son las personas trabajadoras. Sin embargo, cuando se trata de respetar sus derechos, parece que el interés y el conocimiento desaparecen.

Tampoco ayuda un sistema que obliga a recorrer un largo camino de mediaciones y procedimientos judiciales para reclamar algo tan básico como el cumplimiento de un convenio colectivo. Mientras tanto, las empresas siguen ganando tiempo y las personas trabajadoras continúan soportando las consecuencias.

Aun así, desde CGT no vamos a dar un paso atrás. No entendemos de «vacaciones» cuando hay derechos que defender. Seguiremos utilizando todas las herramientas sindicales y jurídicas a nuestro alcance para conseguir que ALTEN cumpla con sus obligaciones.

Pero hay una herramienta todavía más poderosa que cualquier demanda: la organización y la movilización de la plantilla.

La historia del movimiento obrero demuestra que ningún derecho se ha conquistado esperando la buena voluntad de las empresas. Cuando las trabajadoras y los trabajadores se organizan y actúan colectivamente, la capacidad de la empresa para ignorar sus reivindicaciones disminuye drásticamente.

La pregunta sigue siendo la misma: ¿qué haría ALTEN si la plantilla decidiera plantarse? ¿Seguiría buscando interpretaciones interesadas del convenio o empezaría, por fin, a respetarlo?

Nosotras lo tenemos claro.

Los derechos no se interpretan: se cumplen.

La lucha continúa.

Organízate. Participa. Movilízate.

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