NO SOMOS ESCLAVOS

Desde CGT denunciamos las prácticas abusivas, las mentiras sistemáticas y el absoluto desprecio que managers y responsables de proyecto están mostrando hacia las trabajadoras y trabajadores de Alten.

Lo diremos alto y claro: esto no es gestión, es abuso de poder.

Durante demasiado tiempo, una parte de la dirección ha utilizado la presión, la manipulación y la falta de respeto como herramientas de control. Estas prácticas no son incidentes aislados: forman un patrón estructural que está erosionando nuestra salud, nuestra estabilidad y nuestra dignidad.

LO QUE TAMPOCO VAMOS A TOLERAR

Aunque los y las managers sean también parte de la plantilla y reciban presión desde arriba, eso no les da derecho a tratar al resto como mano de obra servil.

Recordamos algunos límites básicos que se vulneran cada día:

  • Se llama a una persona que está de baja.
  • Se llama fuera del horario laboral.
  • Se utilizan teléfonos personales para asuntos laborales habiendo herramientas corporativas como Teams o correo.
  • Se amenaza con intercontratos, teniendo que asistir a las oficinas para no realizar ninguna labor, así como con traslados forzosos de ciudad como forma de presión.
  • Se imponen órdenes ilegales por teléfono para evitar que quede constancia escrita.

A esto se suman prácticas que recibimos a diario, como:

  • Exigir cursos obligatorios fuera de la jornada y sin remuneración.
  • Ordenar dedicar horas a proyectos que no aparecerán en el parte de trabajo.
  • Obligar a cogerse vacaciones según cierre el cliente, ignorando las necesidades de la persona trabajadora.
  • Sugerir que se coja una baja para “no generar problemas”.

NUESTRO SECTOR MERECE RESPETO

Denunciamos, además:

  • Explotación descarada, con ampliaciones de alcance que no coinciden con nuestra categoría profesional y chantaje emocional para aceptar cargas imposibles.
  • Mentiras constantes, promociones fantasmas y subidas salariales que nunca llegan.
  • El intento de eludir el pago de las horas extras y negar los días de descanso compensatorio que por derecho nos corresponden.
  • Faltas de respeto intolerables, desprecios, humillaciones y actitudes autoritarias inaceptables.
  • Gestión mediante el miedo, insinuando represalias o utilizando proyectos y desplazamientos como castigo.
  • Opacidad total, decisiones unilaterales, información ocultada o manipulada para justificar lo injustificable.

NO VAMOS A PERMITIR NI UN ABUSO MÁS

Lo afirmamos con rotundidad:

NO vamos a tolerar ni un atropello más.

NO vamos a consentir que se pisoteen nuestros derechos.

NO vamos a seguir aceptando abusos disfrazados de “necesidades del negocio”.

Si cualquier superior incurre en estas conductas: regístralo, guárdalo, documenta cada abuso. Puede constituir acoso laboral, y la ley —y la normativa interna— te protege.

¿QUÉ EXIGIMOS?

  • Investigación formal inmediata sobre el comportamiento de los mandos implicados.
  • Medidas disciplinarias para quienes abusan de su posición.
  • Acciones sindicales y movilizaciones si la empresa no rectifica de manera contundente.
  • Apoyo total, asesoramiento y acompañamiento a quienes decidan denunciar.

SIN TRABAJADORES Y TRABAJADORAS, NO HAY EMPRESA

Somos quienes sostenemos los proyectos, quienes garantizamos los resultados y quienes hacemos posible el negocio.

Lo mínimo que exigimos es respeto y cumplimiento de nuestros derechos.

A managers, responsables, jefes y jefas de proyecto que se den por aludidos:

La educación no causa ningún daño; vuestros abusos sí.

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